Comer se ha convertido en una experiencia multisensorial y la iluminación juega un papel esencial a la hora de disfrutar de esta actividad. El sabor y el aroma se entremezclan con el color y las texturas a la hora de comer. La mesa es un escenario cambiante, se adecua el servicio a la comida y la luz completa esta escenografía y la embellece. El colgante permite darle a la habitación un toque diferente, puede ser original o clásica, una luz muy cálida u otra un poco más natural, incluso su ubicación y altura con respecto a la mesa pueden hacer que la estancia luzca de forma distinta.
Para conseguir la unión perfecta, deberemos tener en cuenta el estilo de decoración del comedor para encontrar la luminaria que mejor se adecue a este espacio. Las mesas redondas o cuadradas invitan a instalar luminarias de formas similares y de medidas un poco más pequeñas. El haz de luz incidirá en la mesa y creará un espacio delimitado, pero bien iluminado perfecto para disfrutar de cenas y comidas. Si el espacio es amplio, las lámparas con múltiples brazos nos ayudarán a dar uniformidad a toda la habitación, ya que podremos dirigir el haz de luz y evitar las zonas oscuras.

Iluminación mesa comedor rectangular u ovaladas
Para las mesas rectangulares u ovaladas, la elección acertada serán las suspensiones de carril, las lámparas rectangulares o aquellas que distribuyan la luz a lo largo de un eje. Con este tipo de luminarias la luz baña el espacio y permite ampliar la zona de la mesa para convertir el conjunto de la habitación en un solo rincón.

Una alternativa es ubicar varias luminarias más pequeñas distribuidas longitudinalmente, iguales o diferentes, a una altura distinta, creando volumen y perspectiva. En definitiva, los colgantes nos permiten definir el área del comedor y a la vez obtener el mejor escenario para disfrutar de la experiencia de comer.
Temperatura de la luz en el comedor
Para saber cómo aplicar la temperatura de color LED a un entorno y conseguir un ambiente determinado, lo más importante es definir primero la función del espacio a iluminar, la actividad que se llevará a cabo en él, etc. Con la temperatura de color LED es posible crear ambientes relajados, que inviten a hablar y que transmitan comodidad, pero también todo lo contrario, espacios donde la iluminación favorezca una buena concentración o estimulación.
La luz cálida es perfecta para resaltar detalles arquitectónicos o de decoración en lugares donde el ambiente sea relajado y tranquilo. En cambio, la luz neutra no distingue relieves, sino que ofrece una visión más clara al reducir los contrastes, por lo que es la mejor opción para lugares donde la visibilidad es importante

Beneficios de aprovechar la temperatura de color LED para crear ambiente
La temperatura de color LED es un factor que permite infinitas posibilidades de aplicación, no sólo por el tono de la iluminación, sino también por los lugares en los que se coloque. Y es que se trata de una herramienta que puede convertir espacios sin personalidad en lugares que incentiven justo lo que se pretende en las personas. Crear efectos visuales con los que agrandar un espacio, hacerlo más acogedor, más cálido, más frío, más desenfadado o más formal, es ahora posible gracias a la temperatura de color de luminarias y LED.



