A pesar de que en un espacio interior no cueste imaginar una iluminación sin cables, en el caso de los jardines muchas veces optamos por esta opción, por su comodidad de instalación y de adaptación. Sin embargo, ¿es esta una decisión adecuada para estos espacios?
En este artículo no solo hablaremos de las ventajas y desventajas de iluminar un jardín sin cables, sino que también veremos las maneras idóneas para disfrutar de nuestros espacios exteriores.
¿Cuándo se ilumina un jardín sin cables?
Antes de continuar, vamos a aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de iluminación sin cables. Básicamente, encontramos dos maneras de hacerlo: a través de las luminarias solares y las portátiles.
Las luminarias solares son las que tienen incorporada una placa solar para que durante el día pueda recargarse. Es el caso de opciones como Kasp, Soleil o Saura, que en algunas opciones (como Soleil), se enciende de manera automática cuando detecta que la luz del ambiente ha disminuido, o incluso cuando detecta que hay personas alrededor (como en Saura).
Por otro lado, tenemos las luminarias portátiles, como Take Away, Jelly Fish o Argus, que tienen la clara ventaja de poder llevárnosla allí donde las necesitemos. Sin embargo, suelen tener una autonomía máxima, y el usuario tendrá que estar pendiente de cargarla para poder utilizarla.

Beneficios y desventajas de iluminar un jardín sin cables
Este tipo de iluminación tiene sus propias ventajas: la más obvia, es que no es necesario depender de una instalación eléctrica para su funcionamiento. Por ejemplo, en el caso de las luminarias solares, su instalación es muy rápida y sencilla. Sin embargo, su flujo luminoso es muy débil y puede no satisfacer las necesidades de las personas. En otras palabras, suelen emitir muy poca luz y puede llegar a ser incómodo para el usuario.
Por este motivo, nuestra recomendación es apostar por una iluminación de jardines con cables que permita instalar opciones menos dependientes y más agradables para las personas. De este modo, logramos recrear jardines cálidos y apetecibles, que son un espacio social de disfrute.
Aun así, aunque consigamos más potencia, el jardín debe iluminarse de maneras específicas, si queremos estar a gusto en él, ¿sabes cuáles son las claves principales para crear un jardín de ensueño gracias a la iluminación?

Consejos para crear un ambiente agradable en el jardín
Vamos a hacer un repaso a las principales recomendaciones para crear un espacio ideal en el jardín y disfrutar de los atardeceres y las noches de verano en familia.
Para tratar la iluminación de jardines, deberías seguir las mismas reglas básicas de iluminación de interior. Es decir, solo deberás alumbrar los espacios necesarios, y diferenciar cada zona con distintos tipos de iluminación, según el uso que le quieras dar.
Un error muy común es querer iluminar el jardín en exceso, con el objetivo de imitar la luz natural. Sin embargo, no debemos olvidar que el objetivo es suscitar un espacio agradable, que nos invite a relajarnos y a adaptarnos a un ambiente nocturno. Está en nuestras manos evitar una contaminación lumínica innecesaria y desagradable para el ojo humano.
Cómo iluminar cada parte del jardín
Tal como pasa en el interior de una estancia, el jardín también puede tener partes con distintos usos, aunque no esté delimitado por paredes. De hecho, en estos casos, la iluminación será clave para marcar la funcionalidad de cada zona. Vamos a ver las principales partes del jardín y cómo podemos iluminarlas:
Zonas de paso
Es habitual que las zonas de paso sean la entrada a la vivienda, los caminos que encontremos en el jardín, la entrada al garaje o el perímetro de la vivienda. En estos casos, podemos optar por iluminar desde la pared, a ras de suelo, con elementos como Dart o Kane, o desde el suelo, con Crosby. De este modo, evitamos un posible deslumbramiento y mejoramos la experiencia de pasear por el jardín.
Si queremos iluminar desde un punto más elevado, también podemos hacerlo a través de estacas, con un modelo como Seth, o desde la fachada, con apliques con una luz difusa como la de Mask. Sin embargo, en estos casos deberemos recordar la regla de no enfocar directamente al usuario, para evitar cualquier sensación de ceguera que incomode a la persona.

Zonas de relax
Estas zonas son las más acogedoras, y por eso tendremos que poner especial atención a la iluminación, ya que su función es dejarnos llevar por un ambiente suave y relajado. En estos casos, la luz será ornamental e iluminará de manera discreta los elementos de nuestro entorno.
Sobre todo, en estas zonas deberemos evitar una luz de techo, pues la intención no es crear una iluminación general, ni homogénea. Puedes probar con luces de pie o de mesa, para conseguir una fuente de luz suave y serena. Otra opción muy divertida es la de utilizar guirnaldas, sobre todo si en nuestra zona suele haber viento.
Zonas de trabajo en jardín
Y, por último, también tendremos que tener en cuenta que hay zonas en el jardín de trabajo… Por ejemplo, ¡para cocinar una buena barbacoa! Para realizar este tipo de tareas, será esencial que contemos con una buena iluminación para cocinar con seguridad. Por ejemplo, podemos emplear modelos como Cabo, que nos permitirán visualizar bien nuestro espacio de trabajo exterior.

Iluminación de jardines con cable: un mundo de posibilidades
Como has podido leer en este artículo, nuestra recomendación es que apuestes por una iluminación de jardines con cable. Aunque en un inicio puede parecer una buena opción la iluminación sin cables, a la larga te darás cuenta de que no podrás alumbrar las zonas con la potencia necesaria, ni podrás jugar con todas sus posibilidades.
Por este motivo, si en tu proyecto quieres crear zonas agradables, que inviten a pasar veladas inolvidables en el jardín, usa iluminación con cable, siguiendo los consejos para iluminar cada zona de la manera más adecuada.
¿Tienes un proyecto de iluminación para jardines entre manos? En Faro nos encantará atenderte de manera personalizada para averiguar cuál es la mejor opción para cada zona del jardín.




