
Gon architects vuelve a cuestionar una de las convenciones más arraigadas de la vivienda contemporánea con Casa JAM, la reforma de un piso de 78 m² situado en el barrio madrileño de Argüelles. Como ya hemos visto en otros proyectos del estudio, la intervención va mucho más allá de una actualización estética. Aquí la arquitectura se utiliza para replantear la forma en que la habitamos, adaptando la vivienda a las necesidades, los hábitos y la personalidad de quien lo vive.

Una vivienda pensada para su habitante
Casa JAM es un diseño personalizado para Toni, responsable de proyectos aeronáuticos, periodista y apasionado de la cultura pop, junto a su perra Kea. Su deseo no era otro que convertir su hogar definitivo en un lugar que se sintiera como una obra artística habitable. Partiendo de esa premisa, gon architects se enfrentó a un tipo de vivienda muy habitual en los edificios históricos de Madrid: alargada y organizada en torno a un pasillo oscuro que distribuye las estancias de forma independiente.
La transformación del pasillo como idea central del proyecto
La reforma parte precisamente de ese pasillo, al menos entendido como espacio residual. En su lugar aparece una secuencia abierta y flexible, articulada mediante grandes puertas correderas de suelo a techo que incorporan diferentes materiales, colores y grados de transparencia. Dependiendo de cómo se utilicen, los espacios pueden conectarse o independizarse, expandirse o comprimirse, adaptándose a distintos momentos del día y a formas de habitar menos rígidas.

En palabras de gon architects:
“Recuperando las tesis del historiador Robin Evans sobre las dinámicas de conectividad doméstica, las puertas y los pasos dejan de actuar como barreras de separación y jerarquía para convertirse en mediadores de encuentro, transición y ambigüedad espacial. A partir de este filtro cerámico amarillo, el espacio se libera para configurar una gran habitación compartida que unifica comedor, salón y un pequeño rincón de trabajo.”
Gracias a este cambio, la luz natural atraviesa ahora toda la vivienda, conectando espacios que antes permanecían aislados entre sí. La iluminación artificial se apoya en piezas integradas como el aplique de yeso Luna, cuya presencia casi invisible permite que la luz rebote sobre los espejos del salón y del baño, aportando profundidad y una identidad lumínica muy ligada al proyecto.


Una identidad construida a través del color y la luz
Cada espacio de Casa JAM adquiere una identidad propia a través del color. Cuando los límites físicos se diluyen, el azul intenso, el amarillo o los acabados en madera ayudan a reconocer distintas atmósferas sin necesidad de levantar barreras. Más que dividir la casa, estos elementos acompañan el recorrido y refuerzan un carácter desenfadado que conecta con la personalidad de Toni y con su interés por la cultura pop.
En la cocina, concebida como uno de los núcleos de actividad de la vivienda, el aplique Calma aporta iluminación funcional sobre la zona de trabajo. Su estética inspirada en las tradicionales linestras encaja con una tendencia cada vez más presente en proyectos contemporáneos, donde la fuente de luz pasa a formar parte del lenguaje arquitectónico.


Sobre la pared del comedor, los apliques Ping aparecen distribuidos casi como una constelación. Su disposición aparentemente espontánea introduce una nota lúdica que encaja con el espíritu libre y cambiante de la vivienda.

El espacio de trabajo se sitúa junto a la terraza, aprovechando la entrada de luz natural y manteniendo una conexión constante con el resto de la vivienda. El aplique Inviting, diseñado por Bohman & Folenius, aporta iluminación puntual al escritorio.

La secuencia culmina en una terraza abierta al cielo de Madrid. Un espacio exterior que prolonga la vivienda y recupera una de las cualidades más apreciadas de las cubiertas madrileñas: la posibilidad de encontrar refugio sobre el ritmo de la ciudad. Allí, el aplique Moon aporta una iluminación suave y cálida que acompaña el uso nocturno de este último refugio doméstico.


Casa JAM demuestra que, a veces, transformar una vivienda no consiste en añadir más espacio, sino en replantear cómo lo recorremos, lo compartimos y lo vivimos.

Créditos
- Localización: Madrid
- Año: 2026
- Superficie construida: 78m²
- Estudio: gon architects
- Arquitecto responsable: Gonzalo Pardo
- Equipo de diseño: Carol Linares, María Cecilia Cordero, Sara Mordt, Maria Konstantinidou, Alexandra Marouda
- Construcción: REDO Construcción
- Fotografía: Imagen Subliminal (Rocío R. Rivas + Miguel de Guzmán)
